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Orações Milagrosas

Fundamentales

Salmo 23 — Forma Litúrgica

Salmo 23 (El Señor es mi pastor) en la traducción de la Liturgia de las Horas — antífona y respuesta responsorial.

2 min de lectura
Antífona: El Señor es mi pastor, nada me falta. El Señor es mi pastor, nada me falta. En verdes praderas me hace descansar; al agua fresca me conduce. Estribillo: El Señor es mi pastor, nada me falta. Reanima mi alma y me conduce por sendas de justicia por amor de su nombre. Estribillo: El Señor es mi pastor, nada me falta. Aunque camine por valles tenebrosos, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me infunden aliento. Estribillo: El Señor es mi pastor, nada me falta. Preparas una mesa ante mí, en presencia de mis enemigos; unces con óleo mi cabeza, y rebosa mi copa. Estribillo: El Señor es mi pastor, nada me falta. Bondad y misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y habitaré en la casa del Señor por largos días. Estribillo: El Señor es mi pastor, nada me falta. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Cuándo rezar

En la Liturgia de las Horas (Domingo I de la Semana, Completas del Domingo), en funerales, visitas a enfermos o en momentos de confianza en la providencia de Dios.

Preguntas frecuentes

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