Cántico de Zacarías al nacimiento de Juan Bautista — antífona de las Laudes de la Liturgia de las Horas.
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Bendito el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
como lo anunciaron desde antiguo
sus santos profetas.
Salvación de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizó así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento hecho a nuestro padre Abraán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla
y en sombra de muerte,
para encaminar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Cuándo rezar
En las Laudes (oración de la mañana) de la Liturgia de las Horas, en la fiesta del Nacimiento de San Juan Bautista (24 de junio) o en cualquier momento de alabanza por la venida del Salvador.